LO TRAEMOS EN EL ADN 

Vivimos una situación inédita que nos sitúa en nuestra justa vulnerabilidad. No solo como individuos, sino también como sociedad. Y la reacción más visible ha sido la empatía, el amor y la solidaridad. 

El riesgo de que el miedo al contagio en mitad de la pandemia del COVID-19 saque lo mejor de las personas es real.

En medio de toda esta crisis, nos pone a prueba desde el punto de vista de la sana convivencia como familia, ahora se tiene tiempo para disfrutar, platicar con los hijos, saber más de ellos, escuchar a la pareja, armar nuevos planes y hablar con ese familiar lejano, vecino  o amigo que por años no saludabas. 

Lo traemos en el ADN, somos familias con valores y principios arraigados y con un alto sentido de solidaridad, vamos a salir de este nuevo reto, con responsabilidad y más unidos que nunca.

Hoy descubriremos de que estamos hechos, tenemos tiempo para darle un giro a nuestras vidas y reflexionar de nuestro actuar. 

Vamos a darnos la oportunidad de hacernos más fuertes, reconstruyamos  nuestro núcleo familiar con esperanza, fe y amor. 

Es buen momento para perdonar y construir nuevos sueños, la pandemia por el Covid-19 será pasajera, y cuando termine, nos habrá dejado fortalecidos como familia, como seres individuales y como sociedad.

Hoy nos damos cuenta que «dependemos los unos de los otros» y que «debemos dar muestras de afecto, para poder recibirlas», vamos a disfrutar este momento como una nueva oportunidad de acercarse a los seres queridos, vamos con corazón y entrega a dar lo mejor de nosotros y a vencer los miedos dedicando más tiempo a nosotros y nuestras familias.

Los mexicanos, siempre sacamos lo mejor, siempre ponemos buena cara y hacemos bromas de los problemas y siempre damos ese abrazo de afecto a los que nos necesitan, así somos, lo traemos en el ADN. Vivir juntos es un arte, un camino paciente, hermoso y fascinante.

Compartir

Únete a la conversación

Déjanos un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.


*